Correcto cuidado de lentillas semirrigidas y permeables al gas

por | 28/10/2018

Uso correcto y cuidado de nuestras lentillas semirrígidas y permeables al gas.

Limpieza y conservación.

Con un manejo adecuado, y un correcto uso y cuidado, las lentillas semirrigidas son prácticamente irrompibles e insensibles.

Así, la limpieza correcta constituye un factor decisivo para que las lentillas semirrígidas se pueda llevar sin molestias.

limpieza de las lentes semirrígidas

Las lentillas semirrígidas proporcionan una gran calidad de visión y un porte cómodo

  • Limpiar cuidadosamente la lente inmediatamente después de quitarla del ojo.
  • Lavarse bien las manos antes del uso de lentillas semirrígidas.
  • Humectar abundantemente ambas caras de la lente con un producto de limpieza especial para lentes rígidas o permeables al gas.
  • Durante unos 30 segundos, la lente se frota suave y cuidadosamente entre el pulgar y el índice.
  • A continuación, aclarar a fondo con solución salina.
  • La lente limpia se coloca en el estuche especial que le fue entregado por su especialista. A continuación, el estuche se llena con una solución de conservación.
  • Conserve sus lentes siempre y exclusivamente en un estuche con líquido. No deben conservarse en seco.
  • Diariamente debe cambiar la solución de conservación y limpiar a fondo el estuche con solución salina.
  • Para la limpieza y conservación de las lentes de contacto se deben emplear exclusivamente soluciones especiales recomendadas por su adaptador.
  • La limpieza diaria de las lentes de contacto debe ser una cosa natural.

Colocar la lente de contacto.

  • Lavarse bien las manos o (en caso de que no fuese posible) limpiarse las yemas de los dedos con solución de conservación.
  • Con la yema del dedo índice o mediante una ventosa sacar la lente de contacto del estuche.
  • Inmediatamente antes de introducirla en el ojo, aclarar la cara interior de la lente con solución de mantenimiento y humedecerla con un poco de humectante.
  • Colocar la lente sobre la yema del dedo índice ligeramente humectada.
  • Tenga cuidado. El mejor sistema es:
  • Lente izquierda – mano derecha.
  • Lente derecha – mano izquierda.
  • Primero coloque la lente que corresponde al ojo con mayor defecto visual. No se ponga nervioso. Durante el periodo de adaptación, se pone la lente delante de un espejo colocado horizontalmente sobre la mesa. Es muy importante una buena iluminación.
  • Llévese la mano izquierda por encima de la frente, cogiendo el párpado superior con un dedo. El ojo está muy abierto. El iris queda al descubierto.
  • Colocar la lente cuidadosamente en el centro del ojo, tirando el párpado inferior ligeramente hacia abajo con el dedo corazón de la mano derecha.
  • Controle esta operación en el espejo. Suelte los párpados cuidadosamente y cierre el ojo brevemente. Si ahora tiene una buena visión, lo ha conseguido. Ya puede olvidarse de sus lentes de contacto para el resto del día.

Al principio, no podrá evitar un efecto del parpadeo al introducir la lente. Por este motivo, debe sujetar bien los párpados. Es por eso que, en caso que no haya colocado la lente exactamente en el centro del ojo, hay que centrarlo con cuidado mediante los dedos y los párpados. Si la lente se cae del dedo al colocarla, debe volver a limpiarse aclarándola y humectándola de nuevo.

Quitar la lente.

Sabemos que no todos los ojos son iguales. Por este motivo, se describen diferentes métodos. Así, lo importante es que la lente esté normalmente centrada, hallándose aproximadamente en el centro del ojo.

1º método:

  • Inclinar la cabeza sobre un espejo.
  • La lente derecha se quita con la mano derecha, la lente izquierda con la mano izquierda.
  • Abrir bien los ojos, de modo que la lente no quede ya sujetada por los por los párpados.
  • Poner la punta del dedo en la comisura palpebral exterior. ¡Cuidado! La uña no debe tocar el ojo.
  • Mantener el ojo abierto y tensar ambos bordes de párpado tirando de ellos en dirección a la oreja. La lente se cae del ojo. Limpiarla enseguida y colocarla en el estuche. ¡Ojo, peligro de confundirlos!

2º método:

  • Controlar en el espejo.
  • Un dedo sostiene el párpado superior, un dedo de la otra mano sujeta el párpado inferior en la proximidad de la comisura palpebral exterior.
  • Con la ayuda de los dedos, el ojo se abre más. La lente queda libre de los párpados.
  • A continuación, los párpados se tensan simultáneamente en dirección a la oreja mientras dirige la mirada ligeramente a la nariz.
  • Debido a la presión que los párpados ejercen sobre el borde de la lente, esta salta del ojo.

3º método:

  • Al recoger sus lentes de contacto, podrá adquirir una pequeña ventosa. Humedecer ligeramente la superficie de succión.
  • Con el pulgar y el índice separa los párpados inferior y superior, manteniendo el ojo muy abierto. El iris con la lente de contacto queda descubierto.
  • Apretar un poco el extremo de la ventosa. La superficie de succión no debe deformarse. Colocarla en el centro de la lente y disminuir la presión. La lente se queda adherida.
  • Inclinar ligeramente la ventosa con la lente y retirarla cuidadosamente.
cuidado de las lentillas semirrígidas

La colocación y extracción de las lentillas semirrígidas es fácil, pero requiere de una metodología

IMPORTANTE:

  • Nuestras lentes de contacto deben protegerse contra el calor muy fuerte.
  • Los disolventes químicos con efecto caustico como acetona, alcohol, benzol o líquidos similares, destruyen las lentes.
  • Los arañazos afectan al confort en el uso. Por esta razón, no deslizar las lentes sobre superficies duras. La mejor manera de levantar la lente es tocándola ligeramente con la punta del dedo humedecida.
  • Una presión puede deformar la lente, dejándola inutilizable.
  • Al dormir las lentes no deben permanecer en el ojo. ¡Muy importante!
  • La lente de contacto debe cambiarse cuando su óptico le recomienda, pero la vida media suele ser 12 y 18 meses dependiendo del uso, las características del usuario y el cuidado del producto.

ADVERTENCIAS:

Por ello, debemos retirar la lente del ojo en caso de observar los siguientes síntomas:

  • Pinchazo ocular.
  • Dolor ocular.
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Abundante lagrimeo.
  • Sensación de partícula extraña entre la lente de contacto y el ojo.
  • Consultar siempre a su adaptador en caso de no obtener la visión correcta.
  • Seguir las pautas de revisiones periódicas y de reemplazo instauradas por su adaptador.
lentillas semirrígidas limpias

Las lentillas semirrígidas proporcionan una transparencia total, que permite una calidad de visión óptica incluso en aquellas personas con una graduación alta.

En Óptica Gasset somos especialistas en lentillas semirrígidas y gas permeables. Contamos con los instrumentos más modernos para que la adaptación a tus lentillas sea cómoda y rápida, asegurándonos que los resultados de porte y visión sean óptimos.

En consecuencia, si deseas que te realicemos un estudio, por favor, pídenos cita llamando al +34 914029672, escríbenos un correo a clientes@opticagasset.com o rellena el siguiente formulario de contacto.

También puedes seguir leyendo nuestro anterior post: Gafas de moda y cómo elegirlas.

2 pensamientos en “Correcto cuidado de lentillas semirrigidas y permeables al gas

  1. Rafael Fernández

    Muy buen artículo. Me ha ayudado a clarificar algunas dudas que tenía sobre mis lentillas. Yo soy usuario de lentillas de las rigidas (minilentillas). ¿Estos consejos se aplican también para este tipo de lentillas? Gracias de antemano.

    Responder
    1. Daniel Pradana Autor

      Buenos días, Rafael. Gracias por su comentario. Efectivamente, estos consejos también se pueden seguir para las lentillas rígidas, más pequeñas. Seguro que siguiéndolos disfrutaras de un porte cómodo y de una visión nítida.

      Responder

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