La visión en la conducción nocturna

por | 03/02/2019

Visión y conducción nocturna

La conducción nocturna es una situación que requiere de precisión visual. Al anochecer nuestra agudeza visual disminuye, algo que debemos tener en cuenta a la hora de conducir nuestro vehículo. A pesar de que nuestro sistema visual está diseñado para que podamos ver en la oscuridad, debemos hacer un esfuerzo extra para realizar acciones y percibir objetos cuando no disponemos de suficiente luz.

conducción nocturna
Una buena visión en la conducción, sobre todo por la noche, nos permite reducir los riesgos al volante

Así, Cuando lo que tenemos que llevar a cabo requiere cierta precisión, concentración y buena potencia visual, como es la conducción nocturna, la situación se complica. A la hora de conducir, sobre todo por la noche, debemos utilizar todos nuestros sentidos. Pero el de la vista es el que más información nos proporciona.

Por ello, es importante que no haya ningún factor que nos distraiga o que no nos deje ver adecuadamente, porque cualquier movimiento inadecuado nos pone en peligro.

Esto debemos potenciarlo aún más cuando conducimos de noche, pues a pesar de que la mayoría de las carreteras están bien iluminadas, y los coches disponen de luces que facilitan la visibilidad ante diferentes circunstancias, conducir de noche es más complicado que hacerlo de día.

En general, las estadísticas en 2019 nos dicen que aproximadamente el 40% de las víctimas mortales en carretera se producen cuando anochece, a pesar de ser el periodo en el que menos intensidad de tráfico hay.

Éste programa este problema se agrava si, además, el conductor presenta problemas de visión.

Situaciones de riesgo

Las dificultades a las que se enfrentan los conductores con problemas de visión cuando van al volante por la noche van más allá de la baja iluminación. Una mayor sensibilidad al deslumbramiento por las luces de los coches, como ocurre cuando existe un principio de cataratas, una pérdida de campo visual, como es la que ocurre con el glaucoma, o la visión borrosa y la disminución del contraste, que puede ocurrir si no tenemos la graduación correcta, son otras de las alteraciones que nos impiden conducir con plena confianza.

Por tanto, en estos casos en los que el problema visual es la catarata, el glaucoma, o la miopía nocturna, el conductor se enfrenta una pérdida de nitidez en la visión, por lo que no debería conducir por el riesgo que esto conlleva.

Durante la noche las situaciones de riesgo más comunes son:

  • Atropello peatones.
  • Atropello de animales.
  • Colisión por alcance a vehículo averiado.
  • No percibir la información de las señales.

Así, para evitarlo, las recomendaciones más generales son reducir la velocidad de conducción y aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que va por delante para tener mayor margen de maniobra en el caso de que surja un contratiempo.

Lentes amarillas como ayudas visuales en la conducción nocturna

Las lentes amarillas, ya sean o no graduadas, son útiles durante la conducción porque son capaces de filtrar la luz azul, la violeta, y parcialmente la verde, aumentando el contraste con el que vemos los objetos.

Consejos para conducir de noche

A continuación de damos una serie de consejos a tener en cuenta en la conducción nocturna:

  • Es fundamental que hables con tu óptico-optometrista sobre tu necesidad de conducir de noche para que te indique si estás en condiciones de hacerlo.
  • Aunque hayas renovado tu permiso de conducir, debes de seguir realizándote revisiones de la vista al menos una vez al año. Nuestros especialistas podrían indicarte incluso una mayor frecuencia en el caso de que vean que tienes alguna alteración visual o auditiva.
  • Si necesitas usar gafas para conducir, úsalas. Además es conveniente que lleves unas de repuesto en el coche por si sufres una rotura del par que usas normalmente.
  • Las lentes de las gafas deben estar siempre limpias.
  • Además, estas lentes para conducir, sobre todo de noche, deberían ser antirreflejantes, pues disminuirán el riesgo de luces parásitas y deslumbramientos indirectos.
  • Si notas molestias oculares, lagrimeo, o picor de ojos mientras conduces, es porque empiezas a estar cansado. Es un buen momento para hacer un descanso.
  • La limpieza periódica de lunas y parabrisas evitar reflejos molestos y aumenta la seguridad en la conducción, sobre todo por la noche.

En Óptica Gasset somos especialistas en el cuidado de la visión. Si no vas seguro durante la conducción porque crees que necesitas gafas, o si simplemente quieres saber el estado de tu visión, pídenos cita en el teléfono 914029672 o rellena el siguiente formulario de contacto y te llamaremos.

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La conducción es un proceso que requiere de la mejor visión posible, sobre todo si se realiza de forma nocturna, para evitar riesgos.
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