Blefaritis, una inflamación de los párpados

por | abril 23, 2020

Descripción de la blefaritis

La blefaritis es una inflamación crónica del borde palpebral. Es decir, es una condición que tiene principio pero no final, sino que se va reproduciendo de forma bilateral (en los dos ojos) de forma recurrente, con mayor o menor frecuencia. De hecho, no siempre vamos a tener las mismas molestias, sino que habrá picos en los que las molestias aumenten. Por el contrario, en otras ocasiones, el paciente llevará una vida normal.

Blefaritis
Tal vez, la blefaritis es la alteración externa al ojo más frecuente en nuestras consultas. De hecho, se produce por una inflamación recurrente de los párpados que provoca sensación de irritación, sequedad y molestias oculares.

La blefaritis es una de las molestias oculares más frecuentes en nuestra práctica clínica. En Estados Unidos, en varios estudios se descubrió que entre el 37 y el 47% de la población que acudía a una consulta de Optometría, padecía de blefaritis. En 2020, en España, en un estudio avalado por la Sociedad Española de Optometría, a una mezcla aleatoria de la población se ha obtenido que en torno al 30 % de la población padece de blefaritis o conjuntivitis, y de ellos, el 8% es asintomático.

De hecho, existe una relación muy estrecha entre blefaritis y ojo seco, pues en muchos casos, la propia inflamación palpebral genera que la película lagrimal sea de mala calidad. Debido a ello, se produce un ojo seco denominado evaporativo.

La etiología (causa) de la blefaritis es secundaria a residuos en las pestañas y el borde de los párpados, que hace que puedan proliferar bacterias y otros parásitos, y que generan una respuesta inflamatoria por parte del organismo como una respuesta. Sin embargo, esta patología ocular no está directamente relacionada con la higiene corporal.

Diagnóstico de la inflamación palpebral

Se realiza mediante un instrumento denominado lámpara de hendidura, que nos permite obtener una imagen amplificada de la parte más externa del ojo (párpados, córnea, conjuntiva, etc.).

La lámpara de hendidura ayuda al diagnóstico de alteraciones oculares
La lámpara de hendidura, o biomicroscopio nos permite observar de forma ampliada el ojo, para poder descartar, así, alteraciones como la blefaritis, la conjuntivitis, etc.

Así, se podría observar una inflamación en los párpados. Además, se podrían ver otros signos, como son las escamas de piel o las secreciones en los bordes de las pestañas y de unas glándulas existentes detrás de las pestañas denominadas de Meibomio.

Tipos de blefaritis

Existen 2 grandes tipos de inflamaciones palpebrales:

En primer lugar tenemos las blefaritis posteriores, que son aquellas que se producen detrás de las pestañas. Así, la parte afectada es el borde interno del párpado. Por ello, se ven afectadas las glándulas de Meibomio, que son las responsables del componente lipídico de la lágrima (la grasa que hace que la lágrima no se evapore). Es decir, se pueden observar en el canto interno del párpado tapones blancos o amarillentos, así como una mala calidad lagrimal y enrojecimiento interior de los párpados. De este modo, dan lugar a un tipo de ojo seco evaporativo por la falta de consistencia lagrimal.

En segundo lugar, podemos tener las blefaritis anteriores. Es decir, las que se producen en el borde externo de los párpados. A su vez, las anteriores, pueden ser de tres tipos:

Blefaritis por estafilococos
Obviamente, infecciones por estafilococos, provocan alteraciones en la superficie palpebral como es la blefaritis
  • Por un lado, están las estafilocócicas, producidas por un aumento del crecimiento de una bacteria de estafilococo (Staphylococcal). De hecho, en este caso se pueden observar a simple vista residuos duros que provocan una rotura y pérdida de las pestañas, que crecen en direcciones oblicuas.
  • Por otro lado, pueden producirse por un aumento de la caspa o la grasa en el borde de las pestañas. Así, dan lugar a las blefaritis seborreicas, en las que las pestañas aparecen apelmazadas con grupos de grasa difusa o piel uniéndolas. Si bien, en este caso, el enrojecimiento palpebral suele ser menor.
Demodex que provoca blefaritis
Ciertamente, el demódex es un ácaro que habita en los folículos lilosos, y que es responsable de blefaritis a nivel palpebral
  • Por último, están las blefaritis por Demódex, causadas por el parásito demodex folliculorum. Lógicamente, en este caso el enrojecimiento (hiperemia) se produce en el borde las pestañas, de forma cilíndrica casi perfecta, y genera un mayor picor por las mañanas. De hecho, en muchos casos son causa de otras alteraciones, como los pterigion (pterigium).

¿A quién afecta la blefaritis?

La edad media de aparición de la blefaritis es de unos 50 años. Si bien, en el caso de las mujeres, el tipo de blefaritis más frecuente es la estafilocócica. En cambio, la de tipo seborreico o posterior (por afección de las glándulas de Meibomio) afecta más a personas de mayor edad.

Además, esta anomalía es una causa común de incomodidad por el uso de lentes de contacto.

Los factores de riesgo son:

  • En primer lugar, el síndrome de ojo seco. Así, el 50% de las personas con blefaritis estafilocócica padece de ojo seco. Además, entre el 25 y el 40% de las personas con ojo seco tienen blefaritis seborreica.
  • Además, si los pacientes ya tienen dermatitis, sobre todo si es seborreica (por ejemplo si en el cuero cabelludo existe caspa) el riesgo aumenta.
  • Por otra parte, es frecuente que aparezca la blefaritis si existe el ácaro demodex folliculorum. Así, este parásito (ectoparásito) se nutre de las pestañas y puede hacer que terminen cayendo.
  • En cuarto lugar, existe una relación estrecha también si existen alteraciones como la rosácea. De hecho, esta alteración es la responsable de aproximadamente el 30% de las blefaritis posteriores.
  • Por último, está el grupo de población que hace un uso indebido o excesivamente prolongado de las lentes de contacto. Obviamente, al ser una alteración externa al globo ocular, la blefaritis no tiene relación con la graduación del paciente. Es decir, no existe una mayor prevalencia porque tengamos miopía, hipermetropía, astigmatismo o vista cansada. Si bien, en situaciones de mayor contaminación ambiental, puede aparecer en mayor porcentaje de la población.

Signos y síntomas de la blefaritis

Entre los signos que podemos encontrar en ojos  con blefaritis están, además de la propia inflamación de los párpados generalizada, las escamas o costras y las secreciones grasas.

Por otra parte, los principales síntomas son de cinco tipos:

  • En primer lugar, están las molestias oculares, como son la irritación, la sequedad, el picor, el enrojecimiento y la sensación de cuerpo extraño.
  • En segundo lugar está la fotofobia (molestia a la luz, por inflamación corneal).
  • Además, existe, como consecuencia de la propia inflamación y de la sequedad ocular, una visión borrosa en muchos casos.
  • Por otra parte, pueden aparecer síntomas de ojo seco y escozor.
  • Por último, puede existir una intolerancia al uso de las lentes de contacto (lentillas).

No olvidemos, además, que pueden existir pacientes que sean asintomáticos. Es decir, aquellas personas a las que se les ven signos de blefaritis, y que, por lo tanto, están padeciendo la enfermedad, pero que no tienen síntomas aparentes. De hecho, es muy importante tratar a estos pacientes porque la enfermedad suele tender a empeorar sin un tratamiento eficaz.

La blefaritis puede llevar consigo la pérdida de pestañas y otras complicaciones oculares

En líneas generales, podemos decir que el diagnóstico diferencial entre la blefaritis y la sequedad ocular se basa que en ésta, el principal síntoma es la sensación de “arenilla”, empeorando por las tardes, mientras que en la blefaritis, la sensación es de quemazón y es peor por las mañanas.

Por otra parte, la diferencia con la conjuntivitis alérgica, es que en ésta la sensación es de picor, y depende del ambiente, siendo mayor, en el caso de las conjuntivitis alérgicas, entre las 10 y las 17 h.

Tratamiento de la blefaritis

Inicialmente, el mejor tratamiento para la inflamación de los párpados pasa por una correcta higiene palpebral, 2 veces al día, durante 2 semanas.

Seguidamente, después de este periodo de quince días, deberemos hacer una limpieza 1 vez al día, de mantenimiento, durante otras 2 semanas más.

De hecho, se suele recomendar una limpieza con un producto especial para la zona de los párpados durante dos semanas. Así, existen derivados del árbol del té que han demostrado ser muy eficaces contra la blefaritis.

Limpieza de párpados
Para una correcta limpieza de párpados que ayude a combatir enfermedades oculares como la blefaritis, debemos aplicar calor seco. Seguidamente, masajearemos el párpado superior hacia abajo. Después, al párpado inferior, lo frotaremos hacia arriba. Por último, ambos párpados se masajearán hacia fuera.

Sin duda, para realizar una correcta limpieza de párpados, deberemos, en primer lugar, proceder a colocar calor seco sobre la superficie de los mismos durante un minuto, aproximadamente. Seguidamente, deberemos dar un masaje a los párpados: Así, con una gasa, el párpado de arriba lo frotaremos hacia abajo, mientras que el párpado inferior lo masajearemos hacia arriba. Por último ambos párpados los masajearemos, con los ojos cerrados, hacia fuera, hacia el canto externo del ojo.

Una correcta limpieza de los párpados evitará problemas mayores

Si bien, se ha dicho más arriba que esta alteración suele ser crónica, por lo que habrá que repetir el tratamiento cuando la sintomatología o los signos aparezcan de nuevo.

Por otra parte, en el caso de infección por estafilococos, puede ser necesaria la aplicación de antibióticos de uso tópico (en gotas), aunque debe ser a corto plazo.

Complicaciones de las inflamaciones palpebrales

Obviamente, como cualquier otra alteración ocular, un incorrecto tratamiento de la misma puede ocasionar complicaciones. De hecho, las principales complicaciones de la blefaritis son:

Orzuelo o chalazion son posibles complicaciónes de la blefaritis
Así, los orzuelos y chalazion son complicaciones frecuentes en blefaritis no tratadas.
  • En primer lugar, los orzuelos, causados por una infección del propio folículo piloso de la pestaña, que suele ser aguda y dolorosa.
  • Por otra parte, el chalazión, por obstrucción, y que suele ser de tipo crónico.
  • Además, úlceras corneales, que lleven acompañada una pérdida de visión y dolor.
  • En cuarto lugar, conjuntivitis.
  • Seguidamente, podemos tener pérdida de pestañas.
  • Por otra parte, si la úlcera corneal no se soluciona, tendremos queratitis y por último neovascularización corneal.

En Óptica Gasset somos especialistas en el cuidado de tus ojos. Así, si notas escozor, enrojecimiento ocular o si notas que no toleras las lentillas, no dudes en consultarnos tu caso. No lo dudes, ponte en contacto con nosotros rellenando el siguiente formulario de contacto o llámanos al teléfono +34914029672 para concertar una cita.

Resumen:
Blefaritis, la inflamación de los párpados
Nombre del artículo:
Blefaritis, la inflamación de los párpados
Descripción:
La blefaritis es una alteración ocular consistente en una inflamación palpebral que genera picor, escozor y, a la larga, pérdida de visión.
Autor:
Publicado por:
Óptica Gasset
Logo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *