Adolescencia y lentillas

por | noviembre 28, 2020

La adolescencia es la etapa ideal para empezar a disfrutar de las múltiples ventajas que ofrecen las lentillas.

De hecho, durante esta etapa, a los adolescentes les empieza a gustar verse guapos.

Además, comienza la coquetería, y las gafas empiezan a ser un elemento que, en muchos casos, no encaja con su look.

Adolescencia y lentillas
La adolescencia es una etapa ideal
para que los jóvenes empiecen a utilizar lentillas

Por ello, en la adolescencia muchos jóvenes empiezan a pedir a sus padres el abandono de las gafas y el paso a las lentillas.

Sin embargo, algunos padres se muestran reacios, a ello porque piensan que aún son muy jóvenes. Más bien al contrario, las lentes de contacto ofrecen una visión perfecta sea cual sea la edad del usuario.

Por ello, una de las mejores etapas para empezar con lentillas es durante la adolescencia.

Adolescencia y lentillas. Ahora es un buen momento

Indudablemente, al llegar a la adolescencia, los jóvenes son capaces de asumir más responsabilidades que cuando eran niños.

Por eso, ocuparse de las lentes de contacto no les supone ningún problema. Al contrario, pues el mantenimiento de las lentillas de contacto resulta muy fácil.

Además, los adolescentes prestan gran atención a su aspecto. De hecho, muchos optan por las lentes de contacto, porque no les gusta salir de casa con gafas. Sin embargo, los beneficios no se detienen ahí, en la estética.

En primer lugar, la mayoría de los jóvenes practica algún tipo de deporte. En este sentido, los lentes de contacto ofrecen una visión más estable y un campo de visión más amplio que las gafas.

Además, tampoco se empañan ni hay riesgo de que se caigan durante un partido.

Los adolescentes disfrutan más utilizando lentillas
El uso de lentes de contacto proporciona
a los adolescentes una libertad al tiempo
que no modifica su imagen.

Por otra parte, la mayoría de las personas que necesitan corrección óptica pueden llevar lentes de contacto sin problemas.

Empero, los nuevos materiales y técnicas de fabricación han hecho que las lentes de contacto sean más cómodas, seguras y fáciles de usar.

Sin embargo, en algunos casos, la existencia de un problema visual podría dificultar el uso de lentes de contacto. Es decir, hay que vigilar su uso, o incluso interrumpirlo en ante determinadas condiciones oculares. Por ejemplo, la tendencia a padecer conjuntivitis, infecciones oculares o sequedad. También, ante situaciones como trabajar en un ambientes lleno de polvo o productos químicos.

Usando lentillas los adolescentes pueden descubrir en un mundo de ventajas

  • Indudablemente, lo primero que valoran los chicos es que las lentes de contacto no modifican su apariencia. Si no quieren alterar su aspecto, las lentes de contacto son la mejor alternativa las gafas. Además, a los jóvenes les encanta innovar. Por ello, y en caso de que les apetezca probar un color nuevo para sus ojos, siempre pueden hacerlo recurriendo a las lentes de contacto cosméticas.
  • Por otra parte, garantizar una calidad visual insuperable. De hecho, las lentes de contacto proporcionan una visión más natural que las gafas. Esto ocurre porque están pegadas al ojo. Así, ofrecen una mejor percepción de la profundidad de campo y un menor nivel de distorsiones. Además, se evitan los incómodos reflejos quese pueden producir en la superficie de los cristales.
  • En tercer lugar, ofrecen libertad para hacer deporte y otras actividades lúdicas. De hecho, las lentes de contacto no interfieren al practicar deporte, bailar o llevar a cabo cualquier actividad física. Además, al no tener montura, no limitan la visión lateral o periférica, por lo que amplían el campo visual. Es más, si la actividad requiere utilizar alguna protección sobre la cara, como por ejemplo un casco, resulta más cómodo llevarla sobre las lentes de contacto que sobre las gafas. Como añadido, no hay que olvidar que algunas lentes de contacto están disponibles con tintes especiales que aumentan el contraste, con la finalidad de percibir con más claridad los balones y otros objetos en movimiento.
Adolescencia y lentillas, un tándem perfecto
  • Por otra parte, tampoco se deslizan por la nariz ni ejercen presión, y no hay apenas riesgo de que se rompan o se caigan.
  • Indudablemente, los adolescentes valoran el hecho de que resultan muy cómodas. De hecho, los nuevos diseños de lentes de contacto garantizan una comodidad cada vez mayor. Empero, la mayoría de ellas están fabricadas con material blando que apenas se percibe cuando las llevas puestas.
  • Además, su mantenimiento es sencillo. El mantenimiento de las lentes de contacto es más fácil que nunca. Normalmente, solo se necesita la solución y el portalentes. Obviamente, las lentillas desechables diarias ni siquiera requieren ese mantenimiento, ya que se descartan al final de cada jornada. Por ello, las lentillas son la solución ideal durante la adolescencia.
  • Seguidamente, son fáciles de poner y quitar. Con muy poca práctica, y siguiendo las instrucciones del contactólogos, los adolescentes pronto se dan cuenta de que resulta muy fácil y que no ocasionan ninguna molestia.
  • Asimismo, su uso apenas entraña riesgos. De hecho, utilizar lentillas resulta muy seguro en la adolescencia si la persona respeta las indicaciones de su óptico-optometrista y en cuanto a pautas de mantenimiento y reemplazo. De este modo, se consigue minimizar el riesgo de infecciones y otros problemas oculares.
Los adolescentes y las lentillas; la adolescencia es una etapa ideal para usar lentillas
  • En este sentido, en torno a las lentes de contacto siempre rondan una serie de mitos como la posibilidad de que la lente se desplace y se quede atrapada en la parte posterior del ojo. Obviamente, esto es imposible, ya que existe una membrana (la conjuntiva) entre la parte anterior y la parte posterior del ojo.
  • Por último, protección frente a la radiación ultravioleta. A día de hoy la mayoría de las lentes de contacto blandas ofrecen una protección frente a la radiación ultravioleta del sol, que se asocia con un mayor riesgo de cataratas y otros problemas oculares. De todos modos, utilizar lentillas durante la adolescencia no quiere decir que no se puedan o se necesite utilizar gafas de sol. De hecho, debemos proteger las zonas que no están cubiertas por las lentes de contacto, como es el caso de los párpados.

Adolescencia y lentillas. Ayuda a tu hijo elegir las lentes de contacto más adecuadas

Si no tienes una idea muy clara de qué tipo de lente de contacto, y modalidad de reemplazo es la que más le conviene a tu hijo, no te preocupes.

Los contactólogos te ayudaremos a evaluar determinados aspectos como la estructura del ojo. También, la calidad de la lágrima y la agudeza visual. Así, podremos elegir el diseño que ofrezca el mejor resultado y que le resulte más cómodo tu hijo.

En líneas generales, existen tres tipos de lentillas entre las que elegir:

Lentes de contacto semirrígidas o rígidas permeables a los gases

En primer lugar, lentes de contacto permeables a los gases. Proporcionan una óptima calidad visual y son muy duraderas. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que su adaptación requiere un poco más de tiempo.

Dentro de estas se incluyen las lentes de contacto nocturnas de ortoqueratología.

Lentillas híbridas y adolescencia

En segundo lugar, lentes de contacto híbridas. En otras palabras, con una zona central fabricada de material permeable a los gases y una zona periférica hecha con un material blando. Obviamente, este tipo de lentillas se suelen utilizar en alteraciones corneales y en ciertos tratamientos oculares tres accidentes y traumatismos.

Lentillas blandas desechables y convencionales

Por último, lentes de contacto blandas, que se caracterizan por su comodidad y facilidad de la estación.

Incluso las personas con ojos más sensibles pueden acostumbrarse a ellas.

Lentillas durante la adolescencia, ventajas
La adolescencia es una etapa ideal para
el uso de lentes de contacto

Las lentes blandas convencionales corrigen la miopía y la hipermetropía. Sin embargo, para corregir el astigmatismo necesitamos lentes tóricas.

Por último existen diseños especiales para la adaptación de aquellas anomalías de la acomodación. Estamos hablando de las lentillas progresivas.

También utilizadas en adultos cuando aparece la presbicia.

Claves para un buen uso de las lentillas

En líneas generales, según los expertos, la mayoría de los problemas asociados a las lentes de contacto son consecuencia de prácticas incorrectas por parte del usuario.

Por eso, durante la adolescencia, los chicos deben tener siempre presente estas recomendaciones al usar lentillas:

  • Primero, no exceder el los plazos de reemplazo de las lentes desechables ni usarlas más tiempo del recomendado.
  • Segundo, seguir las instrucciones del óptico-optometrista y en cuanto al manejo y limpieza de las lentes de contacto.
  • Tercero, tener cuidado de no rascarlas o perderlas.
  • Además, no compartirlas con otras personas, ya que esa práctica incrementa el riesgo de infecciones oculares.
  • Por otra parte, no dormir con ellas, A no ser de que estemos hablando de lentes de contacto para ortoqueratología. Ni todas las gentes están diseñadas para el uso nocturno ni todas las personas se pueden adaptar a esta modalidad, incluso con las lentes adecuadas.
  • Por último, aunque utilice lentes de contacto, lo ideal es que el adolescente también cuenta con un par de gafas de repuesto en caso de que las pierda o experimente sequedad irritación ocular.

En Óptica Gasset somos especialistas en la adaptación de lentes de contacto, sean blandas o semirrígidas. Si tu hijo quiere llevar lentillas, o si necesita una revisión de su vista, pídenos cita llamando al teléfono 914029672 o rellena nuestro formulario de contacto.

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